Mujeres en el liderazgo: Katalin Karikó

Hoy, 8 de marzo, es el Día Internacional de la Mujer. La ONU ha elegido el tema del año 2021 con el lema: «Mujeres en el liderazgo: por un futuro igualitario en un mundo de la COVID-19″.

En 4.º de ESO hemos hecho una investigación sobre Katalin Karikó y su papel en la vacuna contra la COVID-19. Katalin es una mujer que ha pasado del anonimato a ser una futura premio Nobel y a la que queremos dedicar este día y este artículo por haber vencido tantas dificultades en su investigación del ARNm: pilar fundamental para las vacunas. Con su socio en la investigación, el médico Drew Weissman, Karikó logró introducir gradualmente pequeños cambios en la estructura del ARN, haciéndolo más aceptable para el sistema inmunológico. 

Karikó, de 65 años, nació en la ciudad de Szolnok, ubicada en el centro de Hungría. A los 23 años comenzó a explorar su pasión por la ciencia, por lo tanto, estudió biología en el Centro de Investigaciones Biológicas de la Universidad de Szeged, en su país natal. En la misma institución también realizó estudios doctorales en bioquímica.

En sus redes sociales, la científica húngara compartió que tanto ella como Weissman se aplicaron una dosis del biológico de Pfizer y BioNtech. Asimismo, expresó orgullo porque su trabajo fue la base de este éxito científico. 

“Estas vacunas nos van a sacar de esta pandemia. Entre junio y agosto del 2021 probablemente podremos volver a la playa, a la vida normal”

A pesar de sus numerosos estudios, Katalin se pasó la década de los 90 enviando solicitudes para poder financiar sus investigaciones y proyectos. Todas estas fueron rechazadas, incluso la Universidad de Pensilvania, donde estuvo a punto de obtener una cátedra, la rechazó cuando vio la enorme cantidad de solicitudes desestimadas acumuladas. Nadie apoyaba su idea de hacer tratamientos y vacunas basadas en el ARN. Se trataba de usar una molécula frágil para curar enfermedades o evitar infecciones. El ARN es una molécula sin la que no podría existir la vida en la Tierra. Es el mensajero encargado de entrar en el núcleo de nuestras células, leer la información de nuestro ADN y producir las proteínas que necesitamos para vivir. Karikó quería usar las células del propio enfermo para que fabricasen la proteína que les curaría, inyectándoles  un pequeño mensaje del ARN. Todo el mundo lo entiende ahora, pero no antes, lamenta Katalin.

Tuvo que ejecutar sus diversos proyectos como una investigadora inferior, con un salario ínfimo, lo que ella determinó como un punto bajo en su carrera profesional. Ella misma en una entrevista dijo: Sin embargo, pensé…  ya sabes, la mesa (del laboratorio) está aquí, solo tengo que hacer mejores experimentos. Hay que pensar bien y después tienes que decir ‘¿Qué puedo hacer?’ Así no desperdicias tu vida. En la misma dijo: es importante que la ciencia deba apoyarse en muchos niveles, haciendo clara referencia a los años que estuvo trabajando desde la oscuridad. 

Autores: Ana, Marcos, Eva, Kiko. Javi, Myriam y Carlos

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