¿Qué fue de aquella niña…?

Entrevistamos a María Garcilópez, exalumna y profesora del Colegio La Magdalena

Qué fue de aquella niña del 98?

Empecé en el colegio con tan solo 2 años. Fueron muchos años llenos de buenos momentos, la mayoría de los cuales todavía recuerdo a día de hoy con mucho cariño. Al terminar Bachiller, estudié un doble grado de Educación Infantil y Primaria, y me especialicé en Educación Especial. Realicé mis prácticas en el colegio La Magdalena, y actualmente tengo la suerte de volver a formar parte de esta gran familia, esta vez como profesora.

¿Qué recuerdas de tu etapa escolar?

Hay una frase de Maya Angelou que dice: “olvidarán lo que dijiste, olvidarán lo que hiciste, pero siempre recordarán lo que les hiciste sentir”. Precisamente eso es lo que recuerdo, el sentirme feliz, segura y cuidada en este cole. Recuerdo el cariño con el que siempre me han tratado los profesores y demás personal del colegio, desde los años de Maternal con Mamen, Infantil con Carmeta y Mª Dolores, la paciencia de Encarna, las mates con las Rosas y Mª Reina, las frases de Rosalía y su divertida forma de enseñar Lengua, las bromas de Don Pablo y el valenciano con Don Alberto. Las ciencias con Manuel, y los cuidados de Desam, siempre pendiente de nosotros, preparándonos incluso bocadillos si se nos olvidaba el almuerzo. A algunos de ellos ahora los tengo como compañeros, y es todo un placer trabajar a su lado, aprendo de ellos cada día.

Cuéntanos alguna anécdota

Recuerdo el año que cursaba 4º de Primaria, con DonPi, que un día oímos el cacareo de una gallina en el patio. Don Pablo nos dijo que saliéramos a ver qué ocurría, y al volver teníamos en clase una cesta llena de huevos Kínder… ¡qué ilusión nos hizo! Era un profesor muy bromista, que siempre nos hacía sonreír.

¿Cuáles eran tus asignaturas favoritas y tus juegos en el patio?

Me gustaban mucho las mates y las ciencias. En el patio, jugábamos a muchas cosas: recuerdo que hacíamos figuritas de barro y las escondíamos debajo de un tronco para que se secaran, buscábamos piñones y los abríamos con piedras para comérnoslos, jugábamos en las piedras grandes al pilla pilla… en medio de tanta naturaleza, nunca nos aburríamos. También recuerdo, al salir del cole, que nos encantaba darles lechuga a las ocas, y jugar con los perritos de Jose, que siempre tenían cachorritos y nos los queríamos llevar a casa.

¿Conservas a tus amistades de aquel entonces?

Tengo contacto con muchas de ellas a través de redes sociales. En ocasiones contactamos, hablamos o nos encontramos por casualidad, y nos encanta saber que, a pesar de haber seguido caminos distintos, estamos felices y recordamos con cariño los momentos vividos juntos en la infancia.

¿Fuiste a algún viaje de fin de curso o excursión?

Sí, recuerdo especialmente el viaje a Alicante, donde fuimos a ver a la Dama de Elche, visitamos la isla de Tabarca… Este año, los alumnos de Primaria han realizado un viaje muy similar, y me ha traído muchos recuerdos.

La función de Navidad que más recuerdo es….

La que realicé en 1º de Primaria. Yo ese año era la única chica de clase, y representábamos “Blancanieves y los 11 enanitos”. El día de la función de Navidad, me levanté con mucha fiebre y no pude ir al cole. Tuve a mis compañeros preocupados durante todo el día, pues si faltaba Blancanieves, era muy difícil llevar a cabo el espectáculo. Finalmente pude ir a tiempo para la representación. Todavía recuerdo las caras de alivio e ilusión de mis compañeros.

En estos momentos trabajas también aquí. ¿Cómo has terminado siendo  profesora en el cole de tu infancia? ¿Te ves igual que veías a tus antiguos profesores?

Como he dicho antes, estudié un doble grado de Educación Infantil y Primaria, y a la hora de escoger centro de Prácticas no tuve ninguna duda, estaba deseando volver a mi cole y aprender allí la práctica docente. Fueron unos meses estupendos, en los que pude aprender no sólo de los que fueron mis profesores, sino también de las nuevas incorporaciones, que aunque no conocía, fueron todo un descubrimiento. Mi tutora de Prácticas, María, es ahora mi compañera también, y a las dos nos hace especial ilusión trabajar juntas, pues ella fue mi primer referente a la hora de llevar a la práctica mi sueño, y ha ido viendo mis logros y evolución a lo largo del tiempo.

¿Ha cambiado mucho el colegio desde entonces?

Sí que hay cambios notables, pues el colegio se ha actualizado en muchos aspectos, y se ha adaptado a las necesidades educativas actuales. Sin embargo, el cariño y el trato tan cercano y familiar que yo recordaba sigue intacto, se pone mucho empeño en potenciar la parte emocional, que tan necesaria es en el aprendizaje.

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