¿Qué fue de aquel niño …?

Con motivo del 50 aniversario del Colegio La Magdalena entrevistamos a Jorge Navarro de Lemus. Nuestro exalumno es ahora escritor y director de teatro y acaba de ser seleccionado por el INAEM (Instituto Nacional de las Artes Escénicas y de la Música)

¿Qué fue de aquel niño …?

Pues ese niño ahora escribe y dirige teatro. Después de estudiar el bachillerato científico técnico estuve matriculado en Publicidad y Relaciones Públicas en la UJI, digo que lo estuve porque nunca acabé la licenciatura. Dos años más tarde me admitieron en la ESAD Valencia, allí estudié Interpretación Textual y nada más terminar (esta vez sí)  vine a Madrid a hacer Dirección de Escena y Dramaturgia en la RESAD. También me ha dado tiempo de hacer un máster en Escritura Creativa en la UCM y ahora estoy a vueltas con el doctorado. Mientras tanto he tenido tiempo de escribir y dirigir mis obras: Yo soy Pepe Postigo, La Marjal, Los bolsillos de Óscar M., Moongate… y ahora mismo tengo la suerte de estar escribiendo una nueva pieza que se llama Autoscopia, una autoficción que ha sido seleccionada por el Programa de Desarrollo de Nuevas Dramaturgias del INAEM.

¿A qué edad entraste en el colegio y cuántos años estuviste allí?

He sido muy fiel a La Magdalena, igual que Pablo Peñarrocha, Ana Lacort, Genaro Company, Mazen Hayani… creo que he pasado casi doce años allí (¡doce!). Entré en maternal y allí estuve hasta 4º de la ESO.

Cuéntanos alguna anécdota que recuerdes con un profesor/a o compañero/a.

Tengo muy buena memoria y podría escribir un volumen de anécdotas, pero había una especie de rito que vivía semanalmente. Yo era un niño muy desordenado y mi casillero daba pena verlo. La cosa es que Carmen Górriz, antes de empezar con la sintaxis, vaciaba mi(s) casillero(s) por el suelo para que yo lo(s) ordenara. A mí me parece que a ella y a mi clase les divertía. Lo recuerdo con una mezcla de pudor y ternura.

¿Cuáles eran tus clases favoritas?

En el colegio nunca fui buen estudiante, prefería que no hubiese clases, pero si tengo que escoger alguna me quedo con la de Religión. No por el contenido de la clase, más bien por el apoyo incondicional que siempre recibí de la Hermana Aurora.

La función de Navidad era muy especial. En aquella época se hacían obras de teatro. Recuerdo aquella en la que saliste de Mr Scrooge. Ya apuntabas maneras…¿cómo vivías esa fiesta?

Pues era muy emocionante y todo lo hacíamos desde el disfrute. Creo que hay algo de esas funciones que todavía está presente cuando escribo o dirijo teatro, me refiero al encuentro con “los otros” y el colectivo. En el aliento de profesores y amigos sigo encontrando el impulso para saltar.

¿A qué jugabas en el patio?

Ha ido por etapas, doce años… me obligué a jugar al fútbol, pero lo que más disfrutaba era jugar a Magic con Giacomo y Pablo o a imaginar mundos con Enrique Montoliú.

Aquella comida que te encantaba en el comedor era…

Yo recuerdo que la comida estaba buenísima, además siempre he sido muy comilón. Había varios platos estrellas, pero si tengo que escoger uno diré que me encantaba la tortilla de patata (y me sigue encantado). También voy a aprovechar para decir que odiaba la olla a la plana.

¿Sigues relacionándote con algún compañero?

Qué va… casi nada y mucho menos de lo que me gustaría. Puede que algún verano, si tengo suerte, vea a Genaro Company o a Pablo Peñarrocha.

¿Qué excursión o viaje recuerdas? Cuéntanos cómo era….

Los viajes eran el acontecimiento del año, salir fuera de Castellón, cinco días sin pisar tu casa, dormir poco, no ir vestido de uniforme… una buena aventura. Recuerdo muchos, pero aquel que fuimos los Pirineos lo tengo muy grabado. En el viaje de ida, en el autobús, nos pusieron “El resplandor” y dormíamos en un hotel rodeado de nieve… lo pasé mal aquella primera noche.

¿Crees que la formación recibida en el cole te ha ayudado a ser lo que eres hoy?

Por supuesto. Las clases de inglés, de lengua, las lecturas, las matemáticas… pero no sólo en las aulas. Creo que hay mucho de lo que soy ahora por los recreos, el comedor, el autobús… Siempre digo que en lo académico es muy importante el entorno.

¿Algún profesor/a te ha marcado a la hora de decidir tus estudios?

Me gustaría decir que sí, pero creo que no. Yo no les hice mucho caso. En los tests que hacíamos me “recomendaron” hacer el bachillerato científico y mira ahora. Es muy complicado saber qué quieres hacer con dieciséis años y mucho más complicado que otra persona lo sepa por ti.

Muchas gracias Jorge. Nos alegra mucho que encontraras tu verdadero camino. Esa pasión por el teatro ya te la veíamos sobre el escenario del gimnasio del colegio. Estamos deseando leer y ver alguna de tus obras ¡Enhorabuena por tus éxitos!