La Torre Maratón

42,195 metros de altura. Desde arriba se seguían las carreras de atletismo. Ahora es testigo silencioso de los partidos del Castellón

¿Qué es?

La Torre Maratón es uno de los símbolos más representativos de Castalia y del Castellón y ha sido testigo de la mayor parte de la historia del club albinegro. De base cuadrada, mide 42,195 metros y es la guinda que culmina esta maravillosa obra de arte que fue en su día el Castalia, que recibió este nombre por la ninfa griega Castalia y por una antigua ciudad de la edad de piedra. En la primavera de 1981 se tuvo que restaurar debido a unas deficiencias en su estructura. Esta restauración coincidió con el ascenso a primera división el 17 de mayo de 1981; se tuvo que acotar una gran zona bajo la torre para que no acudiesen los aficionados, respondiendo estos muy cívicamente.

Antecedentes:
En 1945, Castellón apenas supera los 40000 habitantes, pero la afición futbolística era grande y el viejo Sequiol, que tenía una capacidad para 6000 personas, se llenaba con cada partido. Con el ascenso del Castellón a primera división en mayo del 41, se pusieron a construir un nuevo estadio porque los cimientos del antiguo no resistiría el aumento de público.

Más de dos años tuvieron que transcurrir para ver finalizadas las obras. 28.300 metros cúbicos de tierra fueron removidos para nivelar terrenos; 27.300 metros cuadrados de terreno sobre los que se trabajó; 940.300 metros cúbicos de hormigón armado, 360.000 ladrillos, 2.600 toneladas de cemento y 4.500 metros cúbicos de mampostería.La capacidad final del estadio sería para 25.000 espectadores. Las dimensiones del terreno de juego, 105 x 70 m, medidas perfectas para el desarrollo del fútbol.

El estadio, además del terreno de juego, estaba dotado de infraestructura para practicar otros deportes y nuestra protagonista, la Torre Maratón.

Orígenes e Historia.

La simbólica torre de Castellón se situaba detrás de una portería en el antiguo estadio que tras la construcción del nuevo campo a finales de los 80, cambiaría su orientación. Esta servía para que reporteros y curiosos siguieran las carreras de atletismo que se realizaban en el interior de Castalia. Esta acabó cerrando su acceso al público debido a temas legislativos.
A mediados de 2018 PP y Ciudadanos propusieron llevar al pleno una moción conjunta en la que trasladaban la demanda de la Federación de Peñas del CD Castellón para llevar a cabo la rehabilitación de la Torre Maratón de Castalia, cara a la temporada 19/20.

Las antiguas instalaciones deportivas situadas en la avenida de Benicasim, permanecieron en pie 66 años. Durante aquel tiempo albergaron numerosos y variados actos. Tenis, hockey sobre patines, natación, gimnasia, atletismo, baloncesto y balonmano eran los deportes en los que se pensó cuando se proyectó, pero en el antiguo Castalia, que era dirigido por el Frente de Juventudes, también se llevaron a cabo otro tipo de competiciones como ciclismo, motociclismo, etc.

Los seguidores albinegros siempre pensaron que la pista que rodeaba el césped constituía un obstáculo para presenciar los partidos de fútbol, debido a que impedía a los espectadores presionar al conjunto rival y a los árbitros para conseguir los éxitos deportivos que todos buscaban, por lo tanto, aquella instalación deportiva, presidida por la torre Maratón, nunca se consideró la mejor, ni la más adecuada, para disputar las competiciones en las que intervenía el CD Castellón. Por si faltaba algo, el campo estaba apartado del centro de la ciudad y lejos del lugar donde había permanecido el añorado Sequiol. Este siempre había sido criticado por los viejos aficionados que nunca habían tenido una buena aceptación del empeño mostrado por las autoridades políticas de la época para que el CD Castellón jugara en el  estadio construido durante la posguerra sobre terrenos municipales.

Cuando comenzaron los primeros años de ayuntamientos democráticos, la afición, apoyada por el popular crítico deportivo Chencho, no dudó en solicitar al Ayuntamiento la construcción de un nuevo campo para ser utilizado, exclusivamente, por el equipo de fútbol. El eslogan: ¡queremos campo!, fue escuchado por las autoridades locales y, después de numerosos estudios, la corporación municipal aceptó el reto de conseguir unas nuevas instalaciones deportivas utilizadas únicamente para la práctica del fútbol. Existían dudas sobre la solución, más adecuada, para dar una respuesta adecuada a la intensa demanda de los aficionados albinegros. Durante algún tiempo se pensó en construir un nuevo campo de fútbol municipal sobre unos terrenos que la familia Boera había donado a la ciudad. El Ayuntamiento optó, finalmente, por ceder al CD Castellón el suelo donde actualmente se encuentra el parque Mérida. A cambio de ellos, la entidad albinegra se comprometió a construir un campo de fútbol antes de que transcurrieran diez años del pacto. La imposibilidad económica de que el club deportivo pudiera cumplir las condiciones del convenio, el lamentable estado de conservación del viejo Castalia y la continua presión de los socios y simpatizantes albinegros, consiguieron que el Ayuntamiento se decidiera a construir el nuevo Estadio Municipal Castalia y destinara a zona verde, los terrenos previstos, inicialmente, para un campo de fútbol que, de llevarse a cabo, hubiera sido la única propiedad inmobiliaria del Club Deportivo Castellón.

A pesar del tiempo transcurrido, la Torre Maratón sigue en pie, dominando el horizonte, observando desde lo alto a la afición Castellonense y pasando apenas desapercibida entre los más jóvenes ciudadanos que quizás saben de ella por sus abuelos.

Los aficionados al Castellón sugieren que se ilumine de blanco y negro cuando haya partido o que se abra al público para contemplar desde lo alto la ciudad de Castellón o incluso, a pesar de su estrechez, como tienda y museo del Club. 

Es una pena que no se le dé su sitio.

Autores: Diego C., Miguel, Teo, Samuel (4.º ESO)

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