Ganadores del III concurso de microrrelatos Colegio La Magdalena

¡Enhorabuena a los ganadores del III concurso de microrrelatos del Colegio La Magdalena!

Martina Llorens (1.º ESO)
Kiko Latorre (4.º ESO)
Yitong Xie (2.º Bachiller)

Y al ganador absoluto de Pasapalabra: Darío Valls (2.ºESO)


¿Te apetece leer los microrrelatos ganadores?

Vacío (Martina)

Quizá todo hubiera sido diferente si Evee Marleigh no se hubiera puesto a pensar, en que, de un momento a otro la vida te empieza a dar golpes, pero siempre llega un momento en el que pareces acostumbrarte a ellos. Sin embargo, tú empiezas a ver el mundo de una manera más descolorida y lo único que puedes hacer es esperar y esperar. Al fin y al cabo, tú ya sabes que el destino volverá a jugarte una mala pasada; que el mundo te volverá a hundir en el mismo dolor y desesperación tan familiar del pasado; que destruirá descaradamente todo aquello que tú has intentado construir, con tal de dejarte estancado en el mismo lugar tan miserable como el de siempre. Y esto, no es algo nuevo, es algo que Evee Marleigh conoce como la palma de su mano.
Ella era consciente de que, por más que se levantara la vida, encontraría una manera más de empujarla al vacío. Y que escalar aquel muro de esperanzas y sueños que ella misma había construido, sería un esfuerzo en vano, cada vez más sofocante y que solo serviría para hundirle en el desespero total.
Evee se había acostumbrado cientos de veces a caer, y aún así, mirando directamente al precipicio bajo sus pies, esperando a que todo se destruyera ante sus ojos, se congeló.
El mundo le estaba dando una prueba de lo despiadado que podía llegar a ser. Y esto pasó tan rápido que no se sintió capaz de afrontarlo.
Pues existía una cruel diferencia entre empujarla como siempre había hecho y arrinconarla en una esquina, obligándola a tomar la decisión de saltar.

Tormento de un alma (Kiko)

Quizá todo hubiera sido distinto si aquella tarde lluviosa de invierno le hubiese cogido de la mano y la hubiera acercado a mi boca, para deleitarle con el placer más exquisito que cualquier persona en el mundo pudiera imaginar: Te quiero, no te separes de mi, pase lo que pase. Pero ya era demasiado tarde, con paso decidido había cruzado la calle; y el coche, mal segador de mil y una vidas, golpeaba perfectamente en su cadera y su delicado cuerpo, guiado por el mismísimo Eolo, impactaba en el arcén a unos metros. Mi cuerpo, movido por el sentimiento de la desesperación, se acercó a su inerte cuerpo que descansaba postrado en la rúa.

Para mi desgracia, el destino había ganado. En su sien, un riachuelo de sangre corría hasta perderse en la lluvia. Su cara todavía mantenía el semblante de sorpresa, mientras que en sus ojos, en los que antaño había encontrado regocijo, mostraban oscuridad donde luz y esperanza revocaron. Sola y fría, doy gracias a Poseidón por la sepultura de sus lágrimas y maldigo a todas las Moiras desde lo más profundo de mis entrañas por arrebatarme mi halo de luz.

QUIZÁ (Yitong)

Quizá todo hubiera sido distinto si aquella tarde hubiera cogido la llamada. Quizá todo hubiera cambiado si no me hubiera resistido hasta el último segundo. Quizá nada sería igual si hubiera escogido el otro camino. Ojalá existieran “quizás” a los que poder regresar y volver a valorar. Ahora solo permanecen en los recuerdos aquellas decisiones que no supe tomar. Esos recuerdos, que ojalá fuesen olvidos, despiertan en mi cabeza cada vez que anochece el día, cada vez que se esconde el sol y se asoman las estrellas. Esos que se agolpan en mi mente sin orden ni sentido, esos que ansían por hipnotizarme, consumirme, destruirme. Y lágrimas que acompañan a una mirada vacía se derraman sin contenerse sobre mis mejillas. Incluso el tiempo parece detenerse, con las agujas del reloj sincronizadas a aquel denso ambiente. Quizá esa no fue la decisión más acertada, pero ojalá lo fuera. Quizá esa era la respuesta que necesitaba, aunque no la más correcta. Pero lo hecho, hecho está. Deja que fluya para que no influya. Pues el tiempo todo lo cura y lo pasado también caduca. Vivir entre recuerdos o tratar de encontrar algo nuevo en un bucle programado, quizá, no sea la opción indicada o quizá todo era un simple quizá sin ir más allá.