Día mundial de la poesía, proclamado por la UNESCO

Celebramos hoy, 21 de marzo, el día mundial de la poesía con Antonio Machado, en el 80 aniversario de su muerte

La poesía es una riqueza en la lengua, es la manifestación de la diversidad en el diálogo, de la libre circulación de las ideas por medio de la palabra, de la creatividad y de la innovación. También  contribuye a la diversidad creativa, al cuestionar repetidamente la forma en que usamos las palabras y recursos de la lengua, además de nuestros modos de percibir e interpretar la realidad.

A esta gran forma de expresión tan importante en el desarrollo de las lenguas se le concedió un día internacional que celebramos hoy 21 de marzo. La decisión de proclamar el Día Mundial de la Poesía fue aprobada por la UNESCO en 1999. Su principal objetivo  es apoyar la diversidad lingüística a través de la expresión poética y dar la oportunidad a las lenguas amenazadas de ser un vehículo de comunicación artística en sus comunidades respectivas.

Hoy, día mundial de la poesía, queremos rendirle un pequeño homenaje a Antonio Machado, uno de los mejores poetas de la generación del 98, pues se cumplen 80 años de su muerte en Colliure, un pueblo de la costa francesa, donde se exilió por la Guerra Civil.

El poeta pidió que le enterraran junto a un pequeño cofre de arena en España, que simboliza la tragedia del exilio. No pudo cumplirse su deseo. Falleció tan solo 20 días después de cruzar la frontera. Junto a su cuerpo posan varias notas y un último verso “Estos días azules y este sol de la infancia”.

Recordando  la marcha del poeta el 22 de Febrero de 1939, a los 64 años de edad, nos despedimos también del invierno. Con su poesía, en un día tan señalado, damos la bienvenida a la primavera.

Me dijo una tarde

Me dijo una tarde

de la primavera:

Si buscas caminos

en flor en la tierra,

mata tus palabras

y oye tu alma vieja.

Que el mismo albo lino

que te vista sea

tu traje de duelo,

tu traje de fiesta.

Ama tu alegría

y ama tu tristeza,

si buscas caminos

en flor en la tierra.

Respondí a la tarde

de la primavera:

-Tú has dicho el secreto

que en mi alma reza:

yo odio la alegría

por odio a la pena.

Mas antes que pise

tu florida senda,

quisiera traerte

muerta mi alma vieja.

A. Machado

Autores: Alejandro A., Teresa, Rocío